vendredi 26 juin 2009

Depuraciones I

El día nublado a través de mi ventana el mundo blanco y negro, la vida aletargada blanco y negro.
Cansada de escribir en francés cartas imaginarias a mis amigos imaginarios que me cuentan las historias de Ida.

Ida yo, despistada, en las nubes sin filtro de mi cámara de plástico.

Ida y feliz como una mariposa enorme, polvosa y fea, que hace con sus alas como los niños hacen clap, clap, clap en los charcos.

El mundo de mercurio, el mundo deformado, fragmentado en pequeñas gotas deformantes que no son capaces de reflejar gran cosa.

Por eso temo a los espejos, los temo por que a veces resulta que te enamoras de ellos.

Por eso temo a las fotos por que resulta que te reflejan húmeda cuando no te das cuenta.

Ida y con las comisuras hacia abajo, con el gesto de los hilitos que no se sostuvieron.

Como Ida que es sorda, que es muda, soy capaz de salir medio desnuda de la cabinita del probador para ir detrás de la mariposa negra que se ha metido en la tienda de la avenida más suntuosa de la ciudad, sólo por que llamó mi atención, sólo por que hace clap, clap, clap como haría yo sin zapatos, sólo por que chasquearía la lengua cuando le pasaran el caviar negro como ella, por que simplemente el caviar no llama su atención por que es amargo, por que es espeso.

No es necesario ser sorda, ser muda para correr tras algo que significa algo, pero se necesita ser ciego para correr hacia la nada.

Así es que voy tras mariposas.

3 commentaires:

Hamletmaschine a dit…

¿Estás consciente de cuanto se te extraña? Espero que sí.

Abrazo entre alas parpadeantes...

María a dit…

correr trás mariposas te lleva a lugares increibles en donde de vez en cuando no encuentras ninguna, pero que bonito fue llegar! un beso, que bueno que regresas

Menta a dit…

¡AYYYYYYYYYYY! ¡Qué bueno que vienen, que visitan este rincón que ya se estaba llenando de no sé qué cosas.

Ahora llenémoslo por lo menos de pedazos de celofán.

Bienvenidos y besos y celofán.